Los trabajadores autónomos y los riesgos del desempleo | Negocios Rentables

Los trabajadores autónomos y los riesgos del desempleo

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Con demasiada frecuencia nos encontramos con algunos empresarios que creen que la sustitución de los empleados por los proveedores de servicios autónomos es una buena alternativa

Bajo el rigor de un complejo sistema de normas laborales, los empresarios emprendedores muy dedicados a reflexionar sobre la mejor manera de considerar la relación costo-eficacia de sus operaciones y, como era de esperar en la directriz de que los anima es la reducción de las cargas impositivas ya sean laborales y sociales.

Con demasiada frecuencia nos encontramos con algunos empresarios que creen - equivocadamente y apresuradamente que es una buena alternativa para sustituir a un cierto número de empleados por los proveedores de servicios autónomos.

Esta "solución" es muy peligrosa y puede rayar hasta la ilegalidad en algunos países, además puede desencadenar una serie de consecuencias no deseadas y adicionales al empleador.

En este sentido, se está elaborando la distinción entre el contratista independiente y empleado, desde el cual podemos demostrar el error de aquellos que están en la contratación de profesionales independiente.

Comencemos con el concepto de empleado, definido por el artículo 3 de la Consolidación de las Leyes Laborales en la que dice que es cualquier individuo que presta sus servicios a cualquier empleador, en virtud del pago por ese servicio.

El profesional independiente, a su vez, es el trabajador que ejerce su actividad profesional sin empleo, por su cuenta y con su propia toma de riesgos, teniendo en cuenta que este servicio es ocasional o inusual.

Así que por lo tanto se puede diferenciar adecuadamente la distinción entre el empleado y el trabajador por cuenta propia, relevante teniendo en cuenta los cinco requisitos que dan lugar a la caracterización del vínculo laboral, que son: carga, alteridad, subordinación, personalidad, contrato

En resumen muy breve, lo habitual indica que los préstamos no son posibles, respetando la continuidad de estos, la carga se caracteriza por una contraprestación económica por servicios prestados; contrato es el carácter que demuestra que el proveedor tiene la orden a la que sirve ; personalidad indica que el servicio es muy personal, es decir, si y sólo puede lograrse a través de una persona en particular, sin indemnización, y por último la alteridad determina que ningún empleado es aquel que se sirve y es necesario que el proveedor de servicios y asegurado son personas distintas.

Teniendo estas consideraciones superficiales, resumimos seis diferencias clave entre los empleados y los trabajadores por cuenta propia:

EMPLEADO                                                  AUTÓNOMO

Subordinado a la CLT                                     Protegido por la Ley 8.212/91
Proporciona servicios habitualmente                Proporciona servicios por contrato
No asuma el riesgo de la actividad                  Asume el riesgo de la actividad
Tiene un salario periódico                               No tiene un salario regular
Está subordinado al titular de la póliza            Está sujeto a propia voluntad
Contribuyente colectivo                                  Contribuyente individual

¿Dónde está, lo que consideramos como el riesgo? El riesgo radica en el hecho de que el tipo de empleado es no en la denominación que se le atribuye a él, pero las características de la relación con el otro en nombre de la cual ejerce sus actividades.

Por lo tanto, si un trabajador es contratado como "autónomo" No ofrece sus servicios con la habitualidad, la personalidad y bajo las órdenes o subordinación caracterizada más bien en un empleado. He aquí el riesgo!

Algunos empresarios consideran que la contratación de contratistas independientes no implica riesgos inherentes a la relación laboral, y no más de repente se sorprenden por reclamos laborales y las evaluaciones realizadas por el Ministerio de Trabajo o el Servicio de Impuestos Internos y que era sólo para aliviar cargos por causar aún más hostil.

Nuestra recomendación sigue en el sentido de que la estrategia que deben adoptar los empresarios consideran que la mera sustitución de empleador "autónomo" es inestable, como ilegal, y puede desencadenar una serie de consecuencias jurídicas y administrativas.

Sin embargo, hay que considerar que la contratación de contratistas independientes es legal, y los servicios de atención a la naturaleza de los servicios que se presten, hay lugar para evitar el reconocimiento del empleo. Por lo tanto, estos profesionales son contratados sólo y exclusivamente para realizar tareas y nunca vinculado a la orden de la actividad empresarial.

Como siempre estamos dispuestos a reafirmar: la prevención es mejor que compensar!